Hoy, Diciembre de 2007, comienzo a escribir este blog y quisiera brindar algunas consideraciones al porqué de su nombre. Creo que la melancolía es definitivamente puta. Se la desea desde lo pulsional pero al mismo tiempo se la niega desde la racionalidad consciente, se la anhela y se le teme, condensa y es la sede de infinidad de fantasías. Es entrañable, querible, confidente, íntima, pero al mismo tiempo no la reconocemos, quisiéramos ignorarla o nos conducimos como si no la conociéramos . Se la ha considerado enfermedad de la pasión o social y por otro lado y simultáneamente, necesaria compañera de nuestro deambular terreno. Refugio del alma en pena, imposible de soslayar, de no caer en sus “dulces” brazos, ¿Hablo de la Melancolía?, ¿hablo de la puta?... Hablo de la Puta Melancolía.